La perseverancia conduce al cambio

10 11 2006

Tengo el coco trabajando a tope, si señor. Normalmente con un post diario tengo suficiente, mi cabeza no da para más, pero hoy he conseguido convertir a un infiel a mi religión, cual cruzado de la Edad Media, y había que dar fe escrita, vía notarial o si me apuras, vía criminal, pero había que hacerlo.

El secreto esta en la perseverancia y en saber dosificar la insistencia en algo, para que al final te hagan caso.

Me explico. Un buen amigo mio, el mejor diría yo, tiene (o tenía) un gran defecto: su horrible gusto musical. No quiero que nadie se ofenda, se trata de una simple apreciación personal, pero ni Bisbal ni el resto de triunfitos son mi fuerte, todo lo contrario, más bien me ponen los pelos de punta, aunque gracias a mi impresionante e inmaculado sentido del respeto hacia los gustos ajenos, que rebosa a raudales por todas las partes de mi cuerpo… ejem… no sigo que me lanzo… pero a lo que ibamos, entiendo que a algunos os guste.

Durante un tiempo he ido machacándole subliminalmente con otro tipo de música más acorde a mis preferencias, rollo experimento científico para modificar el hábito de los ratones, y… cágate torito!!!. Lo he conseguido!

Hemos pasado de , a saber, Bisbales y Bustamantes, Black Eyed Peas, Chenoas y un largo etc… a cosas como Courtney Love, Nickelback y Foo Fighters, entre otros. Todo un logro teniendo en cuenta lo opuesto de ambos estilos musicales.

Ahora estoy haciendo funcionar el Nero como un loco, puesto que el chico tiene verdadero mono y, como él mismo dice, necesita abrirse a nuevas experiencias… valiente chorrada, pero así debe ser.

¿El truco? Ya os lo dije: Perseverancia y pequeñas dosis… y sobre todo, paciencia.

Un pequeño paso para el hombre… un gran paso para la humanidad…

Otra canción para hoy: Looser – Beck